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Fecha: 23/03/2013 Tipo: Tribuna Libre: Diario Montañés

ARTÍCULO OPINIÓN PRENSA: "CANTABRIA ES NACIÓN"

 

   23 marzo 2013.

  CANTABRIA ES NACIÓN; Carlos Ruiz López (Presidente de la Asociación para la Defensa de los Intereses de Cantabria – ADIC).

Diferentes medios de comunicación se han hecho eco de un nuevo ataque a la Comunidad Autónoma cántabra, a través del artículo: ¿Y si Cantabria fuera Castilla?. No han faltado oportunistas intentando hacer mella, desde nuestra tierra, al abrigo de un informe que desde la Asociación ADIC consideramos que sólo pretende abrir un debate ampliamente superado y de demostrada artificiosidad.

Todo esta  cuestión  se puede centrar siempre en torno a la época interesada a la que queramos retrotraernos, y más si tenemos en cuenta que el ser humano tiende a ser cómodo, tiende a quedarse siempre con lo último y si no que se lo digan a nuestros políticos, que saben que el esfuerzo para volver a repetir en sus cargos lo han de hacer el último año, el de las elecciones, ya que los anteriores no cuentan por nuestra falta de memoria histórica.

Me explicaré, durante el siglo XIX a Cantabria ya se la quisieron repartir y se nos quiso integrar con diferentes regiones como si no tuviésemos entidad propia y sin contar con los cántabros. Pero si nos retrotraemos al siglo I tenemos que Cantabria era un pueblo, una nación reconocida y respetada por los romanos, siendo uno de los  pueblos al que más le costó doblegar al Imperio Romano. Ya desde entonces hemos dado muchos vaivenes a lo largo de los siglos, nos ha ninguneado, se nos han repartido nuestra tierra e incluso intentaron que olvidáramos nuestra identidad, pero al final aquí seguimos con nuestra Comunidad y nombre de siempre: Cantabria.

En 1978 ya quedó sentenciado por un organismo de reconocido prestigio, el Centro de Estudios Montañeses, que Cantabria era una entidad claramente definida con más de dos mil años de antigüedad, que ha conservado sus tradiciones y costumbres populares y que cuenta con tantos rasgos diferenciales como cualquier otro pueblo peninsular.

El Estado Autonómico actual no es uno de los orígenes de la actual crisis económica y aun con sus disfunciones ha contribuido a la consecución de los mayores niveles de bienestar y convivencia, reconociendo la identidad de los pueblos al permitir su articulación jurídico-administrativa. Y además, ha conseguido redistribuir la riqueza, algo que el centralismo jamás había explorado, condenando a determinadas regiones al subdesarrollo. Dentro de una comunidad autónoma formada por varias provincias, ¿tienen todas el mismo grado de desarrollo? O por el contrario,  aquella que ejerce la capitalidad  ¿esta mas desarrollada?, indudablemente si.

Hay que admitir que hay instituciones que no funcionan y otras tienen funciones poco claras. Es cierto que hay problemas que se deben evitar y arreglar. Pero también es cierto que esas disfunciones parten, en algunos casos, del mismo Estado.

 

Sírvase como ejemplo el Senado, inútil, inoperante e ineficaz y con un alto coste.

El problema no son las autonomías. El problema guarda relación con la responsabilidad en el gasto y la eficiencia en la gestión, evitando el despilfarro de recursos económicos y la duplicidad de funciones entre Administraciones. ¿Como es posible que Cantabria cumpla con el objetivo del déficit y la Comunidad Valenciana lo incumplan gobernando en ambas el mismo partido político?

 Los cántabros, que no hemos creado grandes organismos o corporaciones, no podemos ser paganos del despilfarro de otros. Por eso, que se diga ahora que el Estado Autonómico es insostenible, es directamente mentir para azuzar un debate a favor de la centralización y, en consecuencia, la involución.

Cantabria, dada la responsabilidad demostrada,  lo que necesita es más autonomía,  asumir mas competencias y responsabilidades, con una mejor y mayor financiación,  es decir seguir profundizando en el Estatuto de Autonomía que tanto bienestar nos ha dado a los cantabros, en definitiva queremos  sentirnos mejor atendidos con una administración mas cercana, mas clara y mas autónoma.

Y por supuesto, también queremos respeto a nuestra identidad como pueblo. Somos y nos sentimos cántabros, “NO” castellanos, ni vascos, ni asturianos. ¿Tan difícil es de entender?.

Qué manía con repetir debates ampliamente superados. El caso es que dicen buscar nuestro bienestar. Pero, si es así, si realmente buscan mejores o mayores cotas de bienestar social, ¿por qué nos integran en Castilla y no en Asturias o Euskadi? Si como dicen –cuando quieren, claro- los “estaditos”  que sólo importan las personas, y si los criterios culturales o históricos que los justifican deben quedar al margen, al menos déjennos elegir.

Porque claro, ya puestos a ser hipócritas, igual a Cantabria le interesa integrarse en Euskadi. Si se trata de vivir mejor, es preferible estar unidos con la región más rica de España y de las primeras de Europa que no con una que acaba de salir del listado de Objetivo 1 de la Unión Europea. Cantabria si ha de hablar con alguien es con Madrid directamente, no necesitamos que Bilbao, Oviedo y mucho menos Valladolid nos haga de intermediarios.

También suelen argumentar que es por el tamaño poblacional, pero claro, el Catedrático no hace desaparecer a Navarra, una rica Comunidad que tiene apenas veinte mil habitantes más que Cantabria. Es curioso porque por ese criterio la Comunidad Foral podría integrarse, por afinidad, en Euskadi. ¿Por qué no lo plantea el Catedrático? ¿Acaso le “frena” otra cosa, otro pensamiento?


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