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Fecha: 04/05/2005 Tipo: TRIBUNA LIBRE

TRIBUNA LIBRE - DIARIO ALERTA: MAMÁ,DE MAYOR QUIERO SER “PROGRE”.

 

  MAMÁ, DE MAYOR QUIERO SER “PROGRE”.

Ramón Otí Gandarillas

(Miembro de la Junta Directiva de la Asociación para la Defensa de los Intereses de Cantabria – ADIC)

Ilustrísimo Sr. Merodio, es triste, pero tenemos razón: duele, escuece, hablar de estos temas, tanto al españolismo, como al “internacionalismo estético” local. Antes la alegalidad provinciana y aislacionista, -que, esa sí, nos mantiene en albarcas y encerrados en la solana-, que provocar cualquier tipo de regeneración.

Por muchas citas de Sartre, Zola, o Feuerbach que busque en la red, hecho social cántabro no es igual a hecho étnico cántabro: eso es manipulación suya, usted sabrá de sus fijaciones, fobias y carencias. Usted sabrá de progresía banal, estética y despistada. Hablamos de un hecho social cantabro, repito, social. Me temo que no quiere entenderlo de forma deliberada. Es mejor dar a entender lo que le conviene y despotricar de forma gratuita, maliciosa y patéticamente demagógica.

Cantabria, aunque no le agrade la idea, es un pueblo, científicamente demostrable, una realidad etnográfica, esto es, cultural, y eso para cualquier sensibilidad mínimamente de izquierdas, es un hecho a proteger, a conservar, a estudiar, a evitar que desaparezca ante la globalización, ante las amenazas de otros nacionalismos de permanente vocación imperial. Pero esto en Cantabria se reduce a teoría, la práctica es mucho más triste; así les va, imitando a Ibarra y Paco Vázquez.

No insulte ni deje entrever cobardemente, relaciones entre nuestro pensamiento y el nazismo, más que nada porque es un argumento tan ruin como desgastado. Si usted, de forma mezquina, trata de vincular la identidad de un pueblo con el nazismo, igualmente nosotros podemos, de forma infinitamente más acertada, recordarles a algunos que el único nacionalismo directa y explícitamente relacionado con el nazismo, no ha sido ni el vasco, ni el catalán, ni el gallego, ni tan siquiera el cántabro, sino que fue “otro”, porque ¿sabrán quién bombardeo Gernika, verdad? ¿les suena la estación de Hendaia?. Por cierto, para otra ocasión que tenga la tentación de esconder sus limitaciones soltando basura de forma gratuita, igual tiene que dar cuenta ante los tribunales como su camarada Abigail, igual allí nos reímos todos, señor Merodio.

Es patética la obsesión de la vacua progresía local, en justificar sus carencias identitarias, disfrazándose de apatrida. Y digo disfrazándose porque se le seguirá poniendo la piel de gallina cada vez que vea la “tricolor” o escuche el himno de Riego. Pero lo más triste es que si en Cantabria existiese eso que a usted le da pavor; un hecho social cántabro, o viviese en uno de esos “lugares sin civilizar” donde existe un hecho social, ustedes serían los primeros de la fila, para salir en todas las fotos detrás de la pancarta y de la senyera de turno. Pero están aquí, y no se da ese hecho, acá no se sienten respaldados por la masa, aquí no es estético ir de cantabrista, y como ustedes son todo imagen, todo apariencias, todo “ir de”, todo pañuelo palestino, barba de diez días y pin del Che, pues a despreciar, a eso se reduce su despistada “progresía”. Es patética su falta de argumentos.  Es patético como trata de ensuciar con una argumentación pueril, simplista y demagógica, es patética la ausencia de ideas propias y el recurso del slogan. Somos nosotros, ADIC, los únicos que luchamos día a día, desde hace casi treinta años, para intentar sacar a Cantabria de sus albarcas –sólo en sentido figurado-, del concepto pueblerino al que ha sido reducida, para que se proyecte y trascienda al mundo entero como Cantabria, en la realidad que nos rodea a todos, haciendo que el mundo entre en Cantabria y ésta –con sus verdaderos referentes, no los suyos- lo haga en el mundo. Nuestro programa es hacer progresar a Cantabria en todos los planos, en el cultural, social e identitario también, si a usted no le gusta lo respetamos, pero no descalifique demostrando su ignorancia infinita sobre este tema, porque si algo muestra, es desconocimiento. Somos exactamente lo contrario de lo que usted nos acusa. No buscamos enemigos, no nos asusta el diferente, no buscamos la diferencia como excusa, ni mucho menos el chantaje, sólo buscamos la supervivencia de un pueblo que para usted, un “progre”, debiera desaparecer: Es enternecedora su argumentación “hippie” para justificar el “genocidio” de un pueblo. Dicen que la ignorancia es la madre del atrevimiento, y es su caso, sumaría la malicia. Tratar de vincular a ADIC, con el PRC, es directamente no tener ni idea de la situación política e ideológica de Cantabria. Lo único que ADIC puede tener el común con el PRC es que tenemos una visión de Cantabria, pero eso sí, cada uno la suya, y antagónicas en la mayoría de los casos. Pero eso a ustedes les da igual, el mero hecho de que para ambas formaciones compartamos un hecho, el cántabro, significa que son la misma cosa, y venga, a insultar. No se da cuenta de que usted mismo, por muy “megaprogre” que se crea, por mucho aire de intelectual que se quiera dar, por mucho internacionalismo que se quiera inventar, por muchas Arcadias y Comunas parisinas que pululen por su mente, usted no es más que un ejemplo de todo aquello que criticamos en nuestra anterior tribuna. Para usted el mero hecho de hablar de Cantabria, de tratar de darle una dimensión, una perspectiva, una percepción, es una provocación intolerable y lo relacionan maliciosamente con  conceptos de exclusión, aislamiento, xenofobia... La identidad y los referentes son valores universales, inherentes a toda colectividad de este planeta, pero a usted -en el caso cántabro- le da pavor, y empieza a enmierdar de manera muy poco edificante. Señor Merodio, todo pueblo tiene una identidad, toda sociedad tiene una identidad, sino no existe, así de sencillo, le repito, si a usted eso, para Cantabria le parece excesivo, le invitamos a hacer apología contra nuestro hecho autonómico, porque es en sí una institución creada, en teoría, para fomentar todo aquello que usted odia, incluso osamos sugerirle su adhesión a AICC o a Tierra Comunera. Una persona de mundo como usted, sabrá que en el Estado español, una comunidad autónoma no es un mero espacio administrativo; hay algo más, hay hechos culturales, históricos, políticos, identitarios... le guste o no, y si no le gusta, pues luche por la vuelta a la concepción unitarista de la patria y por la desmantelación del Estado autonómico. En fin, luche porque nos inmolemos en pos del avance de la humanidad. Céntrese Señor Merodio, que anda un poco disperso, seguramente entre el Turco y la Provinciana nunca encuentre respuestas.

Como conclusión diremos que lo que más irrita en este tipo de tendencias sociales, es que desprecian los hechos culturales y etnográficos de un pueblo por el simple hecho de que, en Cantabria, parecemos carecer de ellos; muestran simple acomplejamiento. Critican hechos culturales e históricos absolutamente incuestionables como pudieran ser Euskadi, Cataluña, Galicia o Cantabria, y al tiempo asumen con la mayor de las normalidades esas invenciones étnicas del milenarismo hispano, de Don Pelayo (cántabro-visigodo), Anibal (cartaginés), Viriato (lusitano), el Cid (castellano) ... pero que ustedes normalizan con toda naturalidad. Acaban siendo ustedes mismos los hijos de ese discurso tan “cosmopolita” de la mantilla española, la capa española, el caballo PURA RAZA española, el 12 de octubre o “Día de la Raza”, la dieta mediterránea, la fiesta NACIONAL de los toros, la mujer española que besa de verdad, y esos eternos latiguillos de lo “tan nuestro”: tan nuestro como el flamenco, la peineta, la zarzuela.... Menos mal que nos vienen a dar lecciones de humanismo.


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