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Fecha: 31/12/2009 fuente: medios de comunicación
QUEJA ANTE EL DEFENSOR DEL PUEBLO POR EL INCUMPLIMIENTO DE LA LEY DE BANDERAS.
La Asociación ADIC ha presentado una queja ante el Defensor del Pueblo respecto al incumplimiento deliberado de la Ley de Banderas en lo que a los edificios dependientes de la administración general del Estado se refiere. El incumplimiento se debe a la ausencia de la bandera de la Comunidad Autónoma de Cantabria. El cumplimiento escrupuloso de la Ley 39/1981 de 28 de octubre, por la que se regula el uso de la bandera de España y el de otras banderas y enseñas y de la Ley de Cantabria 9/1984, de 22 de diciembre, de la bandera de la comunidad autónoma de Cantabria es una constante de ADIC desde hace mucho tiempo.

 

  ADIC PIDE QUE ONDEE LA BANDERA REGIONAL EN EDIFICIOS OFICIALES. 31 diciembre 2009.

La Asociación para la Defensa de los Intereses de Cantabria cree que no se cumple la Ley de Banderas y presenta una queja al Defensor del Pueblo.

 

   La Asociación para la Defensa de los Intereses de Cantabria (ADIC) ha presentado una queja ante el Defensor del Pueblo denunciando el «incumplimiento» de la Ley de Banderas en los edificios de la Administración General del Estado en Santander, ya que, según dicen, la enseña cántabra ondea en los balcones junto a la española, pero no en las azoteas. En rueda de prensa, el presidente y el vicepresidente de ADIC, Bernardo Colsa y Raúl Ruiz, explicaron ayer que el pasado 9 de diciembre remitieron un escrito el delegado del Gobierno, Agustín Ibáñez, para que se «corrigiera» esta situación y ante la falta de respuesta han decidido acudir al Defensor del Pueblo.

Además, no descartan en el futuro llegar a los tribunales porque, aunque no les gustaría, creen que les están «obligando» los distintos delegados del Gobierno que han estado en el cargo en los últimos doce años. Según explicaron, la aplicación de la Ley de banderas estatal y la correspondiente norma autonómica exige que en aquellas sedes de administraciones públicas del Estado donde ondee la bandera de España debe estar también la de la Comunidad Autónoma.
La asociación reconoce que eso se cumple en las balconadas de los edificios de la Administración General del Estado en Cantabria, pero no en las azoteas. En concreto, señalan los casos de la propia Delegación del Gobierno, el Edificio de Ministerios, las sedes del Instituto Nacional de la Seguridad Social y la Agencia Tributaria, o el edificio de Sanidad Exterior, en el Puerto.
Para ADIC, es una «contradicción» que en las balconadas se cumpla la Ley de Banderas y en las azoteas esté la de España «en solitario» y, a su juicio, es un incumplimiento «deliberado», «premeditado», porque «desean que sólo ondee la bandera de España y les da igual incumplir la ley». Además, lamentan que supone «ningunear y despreciar el hecho autonómico» cántabro y «no reconocer» el modelo de Estado existente en España, un «menosprecio» a Cantabria «reiterado y explícito».

 

 

 

  ADIC LLEVA AL DEFENSOR DEL PUEBLO EL "INCUMPLIMIENTO" DE LA LEY DE BANDERAS. 31 diciembre 2009.

 

La Delegación del Gobierno encarga un informe a la Abogacía del Estado y decidirá tras su elaboración.

La Asociación para la Defensa de los Intereses de Cantabria (ADIC) ha presentado ante el Defensor del Pueblo una queja contra la Delegación del Gobierno por el «incumplimiento flagrante» de la Ley de Banderas que establece la obligación de que en todos los edificios públicos civiles junto a la bandera de España ondee la enseña de la comunidad autónoma, en este caso la de Cantabria.

El presidente de ADIC, Bernardo Colsa, indicó ayer que la bandera cántabra se exhibe junto a la española en el balcón de la Delegación del Gobierno, pero «no en la azotea».

Colsa consideró que esta reiterada actitud, a pesar de los requerimientos de la asociación, supone un «menosprecio al autogobierno».

Colsa reconoció que en casos anteriores el Defensor del Pueblo ha archivado quejas similares.

Por su parte, el delegado del Gobierno en Cantabria, Agustín Ibáñez, respondió que ha encargado un informe a la Abogacía del Estado para que dictamine la necesidad o no de que la enseña cántabra ondee junto a la española en las azoteas de las sedes de la Administración General del Estado en la región y, cuando lo tenga, se ajustará a lo que se determine.

A preguntas de los periodistas, Ibáñez apuntó que tras recibir el pasado 9 de diciembre un escrito de ADIC criticando la ausencia de la bandera autonómica en la azotea de la Delegación y otras sedes estatales en Santander, trasladó la queja a la Abogacía del Estado para que elñebore el informe.

Ibáñez aseguró que no desea «ningún conflicto».

En la sede de ADIC no ondea la bandera de Cantabria y sí el lábaro y la europea. Colsa explicó que es una decisión de los socios y aclaró que no se incumple la ley porque no es un edificio público. Respecto al lugar de la ciudad donde debería colocarse la bandera de Europa, opinó que debe ser destacado como Puertochico, paseo de Pereda, La Marga o Valdecilla.

 

 

 

  ADIC eleva una queja ante el Defensor del Pueblo por el incumplimiento de la Ley de Banderas:

La Asociación ADIC ha presentado una queja ante el Defensor del Pueblo respecto al incumplimiento deliberado de la Ley de Banderas en lo que a los edificios dependientes de la administración general del Estado se refiere. El incumplimiento se debe a la ausencia de la bandera de la Comunidad Autónoma de Cantabria.
Mediante una rueda de prensa ante los medios de comunicación, Bernardo Colsa, Presidente de ADIC, Carlos Ruiz, Vicepresidente y Antonio Rodríguez, miembro de la Junta Directiva han explicado los motivos que han llevado a la Asociación a denunciar públicamente este hecho.

 

El cumplimiento escrupuloso de la Ley 39/1981 de 28 de octubre, por la que se regula el uso de la bandera de España y el de otras banderas y enseñas y de la Ley de Cantabria 9/1984, de 22 de diciembre, de la bandera de la comunidad autónoma de Cantabria es una constante de esta asociación desde hace mucho tiempo. Siempre que hemos tenido constancia del incumplimiento de ambas leyes, nuestra asociación lo ha puesto en conocimiento del órgano implicado y en la mayor parte de los casos se ha obrado con la debida diligencia para subsanar un error que nunca debiera haberse producido. Sin embargo, no pasa lo mismo con el caso que nos ocupa. ADIC viene denunciando públicamente este incumplimiento desde hace años. Han sido varios los escritos presentados ante la Delegación de Gobierno y siempre se hizo caso omiso. El último fue el pasado 9 de diciembre. Pasados veinte días sigue sin haber ni respuesta ni reacción, la paciencia y las buenas palabras se nos han agotado ante lo que es un incumplimiento flagrante y deliberado de la legislación y un menosprecio en toda regla a la personalidad de Cantabria y a su autogobierno.
Decimos que es flagrante porque es de tal evidencia que no necesita pruebas. La bandera de España ondea en solitario en la azotea de los edificios públicos dependientes del Estado en Santander y en algunos organismos autónomos y oficinas del resto de Cantabria. Además, en el balcón de esos edificios ondean las banderas que deben ondear – ESTADO, COMUNIDAD, EUROPA- por lo que se produce una contradicción ¿a qué es debido? Pues sencillamente a que quieren hacerlo así, es absolutamente premeditado, desean que ondee solo la española y para ello les da igual incumplir la Ley. Y no poner la bandera de la Comunidad Autónoma es directamente ningunear y despreciar el hecho autonómico cántabro. Poner sólo la bandera española es no reconocer el Estado en el que vivimos.
La decisión tomada de presentar una queja ante el Defensor del Pueblo se toma por dos motivos principales.
El primero es la toma de conciencia de la necesidad de contar con una figura similar en Cantabria por la indefensión en la que nos encontramos los cántabros ante circunstancias como estas, el incumplimiento flagrante de la Ley. ADIC acude al defensor del Pueblo porque no sabe dónde ir para que se cumpla la Ley y porque no quiere acudir a los tribunales, aunque esta situación nos pueda obligar a ello. Hemos pedido al máximo responsable del Gobierno del Estado en Cantabria que cumpla la Ley pero no hace caso ¿a quién podemos acudir? ¿Qué institución de Cantabria protege y defiende los derechos fundamentales de las personas, la tutela del ordenamiento jurídico y la defensa del Estatuto de Autonomía para Cantabria? Ninguna. Esa institución debiera ser el Defensor del Pueblo Cántabro pero su puesta en marcha por el momento está bloqueada. ¡Cuántas situaciones podrían haberse resuelto si esta institución estuviera ya en marcha! ¡Cuántos malos ratos hubieran dejado de pasarse, no nosotros, sino cualquier otro ciudadano, ante los abusos e incumplimientos de las administraciones! ¡Cuántos trámites y procesos judiciales nos hubiésemos ahorrado!
La segunda causa es el menosprecio a la personalidad de Cantabria y la falta de respeto al concepto, no sólo al hecho, autonómico. La pregunta es obvia ¿Sabe el Sr. Ibáñez que Cantabria es una Comunidad Autónoma, un territorio con símbolos identitarios y representativos absolutamente legales –escudo, himno, bandera-? Si lo sabe ¿por qué incumple deliberadamente la Ley y no ordena que se coloque la bandera de Cantabria donde por sentido común, respeto y legalidad debe ondear? No dudamos que sepa que Cantabria es una Comunidad Autónoma, pero lo que sí dudamos es de su respeto a lo que es Cantabria y de su capacidad para cumplir la Ley. Porque, además, no se trata solamente de cumplir la Ley; se trata de respetar y querer el lugar en el que vives.
ADIC es consciente del paso tomado porque la ley no admite dudas. Sabemos que el Defensor del Pueblo puede inhibirse en este asunto. De hecho, cuando se planteó una queja similar pero a la inversa, esto es, la no colocación de la bandera española en alguna institución vasca o catalana, el informe anual de la Institución remarcó que no era competente para obligar a cumplir la ley pero explícitamente reconocía que se estaba incumpliendo y mandaba a las Cortes una especial vigilancia sobre el asunto. Acto seguido, casi todas las instituciones que incumplían la norma empezaron a cumplirla. Por eso, una decisión similar a nosotros nos basta, porque reforzaría nuestra tesis. En cualquier caso, siempre quedará la vía judicial a la que esperamos no tener que llegar.


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