
Con una animada charla en la Biblioteca Central de Cantabria, bajo el título de “Baile tradicional en Cantabria. Retos y propuestas para su futuro", se inició una nueva edición del Festival Pozu Jondu Folk organizado por la Asociación ADIC. La mesa redonda trató el estado actual del baile popular en Cantabria, además de incidir en qué actividades se están llevando a cabo para su promoción. El director del Grupo Etnográfico Brañaflor, Aurelio Vélez; la conservadora-restauradora de Bienes Culturales e investigadora y divulgadora del Patrimonio Inmaterial cántabro, Beatriz Cea; el director del Grupo de Danzas San Sebastián de Reinosa, Julio Arce y la profesora de Educación Infantil y Primaria, Ruth Tomás, fueron los encargados de ahondar en qué otras propuestas pueden favorecer el contacto de toda la sociedad cántabra con su patrimonio inmaterial y, más concretamente, con los bailes tradicionales.
El teatro Casyc de Santander acogió la Muestra de las Escuelas de Folclore de Cantabria, dentro del Festival Pozu Jondu Folk.
Escuelas participantes:
Taller de pandereta de la Escuela de Folclore Asociación Genoz de Cacicedo (Camargo).
Escuela de Rabel de Villar de la Hermandad de Campoo de Suso.
Escuela de Pandereta de Reinosa.
Escuela de Folclore de Coros y Danzas de Santander.
Escuela de Música Tradicional de Santander.
Escuela de Folclore de Torrelavega.
Durante el acto se rindió un merecido homenaje a la folclorista Mari Velarde Bolado, por su larga trayectoria tanto en la trasmisión del patrimonio cultural inmaterial cántabro como, sobre todo, en la enseñanza del folclore a varias generaciones a través, principalmente, del Grupo de Danzas San Pablo de Torrelavega, San Blas de la Montaña, del grupo danzas de Suances Virgen de las Lindes, de los talleres de pandereta en Toranzo, Castañeda e Ibio y de la Escuela de Folclore de Torrelavega, entre otros.
El Festival Pozu Jondu Folk finalizó con la mesa redonda titulada “El Romancero tradicional de Cantabria en la música del rabel” realizada en el salón de actos de la Biblioteca Central de Cantabria. El evento contó con la excelente aportación de María Bulnes, investigadora con una dilatada trayectoria en la enseñanza de la música tradicional de Cantabria, y los comentarios y actuaciones musicales de los rabelistas David Pérez y Alfonso Ahumada, además, de la colaboración de David Martínez con el acordeón. En el acto se habló del recorrido histórico que ha tenido la recopilación del romance en Cantabria. Aunque este proceso de recogida de la tradición oral tuvo ya en el siglo XX insignes estudiosos como el precursor Ramón Menéndez Pidal, creador del importante Archivo Romancístico Hispánico. En Cantabria, varios investigadores irán haciendo acopio de un amplio material, principalmente José María de Cossío y Tomás Maza Solano, que verá la luz entre 1933 y 1934 una publicación titulada “Romancero Popular de la Montaña”, compuesto por quinientos treinta romances distribuidos en dos tomos. A partir del último cuarto del siglo XX, la recopilación de la tradición oral se intensifica y desarrolla desde múltiples ámbitos. Estudiosos y eruditos locales, docentes e investigadores protagonizan la recopilación romancística de las últimas décadas del siglo XX y los inicios del siglo XXI. Los textos dela tradición oral cántabra se materializan en cancioneros y compilaciones romancísticas. A la importancia del valor histórico del patrimonio cultural inmaterial se une un contexto de cambios que menoscaba su pervivencia, al tiempo que potencia la importancia de su conservación. La gran obra publicada en 2009 “Romancero Tradicional de Cantabria”, a cargo de José Manuel Fraile Gil, recupera y compila el patrimonio inmaterial que supone el Romancero de Cantabria.
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