La huella del lobo está impresa en la memoria colectiva y en el territorio en ambas vertientes de la cordillera Cantábrica. Se hace presente en el arte, en la recreación simbólica, en la tradición oral y el folklore, en la lucha cotidiana por la vida entre los habitantes del campo; su evocación atesora dilatados anecdotarios, e incluso ha gestado parte de la medicina popular. Su presencia ha despertado todo tipo de emociones e impulsos imaginables en las gentes, y su caza y control ha devenido en armas y leyes, y en construcciones que añaden connotaciones míticas a nuestros paisajes. Hay, en fin, algo de lobo entre nosotros y de humano entre los lobos. Mantener el legado antropológico del lobo en nuestros territorios fortalece y preserva parte de nuestro bagaje identitario, de igual modo que el mantenimiento de su presencia en nuestras montañas valoriza un patrimonio biológico y cultural que no podemos permitirnos perder.
SOBRE EL AUTOR / Jesús García Díaz
Es un urbanista de profesión y naturalista por vocación, nacido en Torrelavega en 1959. Es conocido por su labor de divulgación sobre el patrimonio natural y cultural del norte de España.
Ha realizado durante años diversas colaboraciones con medios de comunicación, sobre todo de radio, así como programas divulgativos en cadenas de televisión de Cantabria, escenario en el que se sitúan la mayoría de sus libros publicados, como la Guía del Parque Natural Saja-Besaya (1995), Pozo Tremeo, laboratorio vivo (2004), lago de excepcional valor cuya restauración natural dirigió, o El bosque en Cantabria (2017). Al mundo de los grandes carnívoros ha dedicado tiempo de estudio, campeos y viajes. Signatus, la huella del lobo es su segunda incursión por el universo cultural creado en torno a un animal emblemático.

Libro infantil: Juegos Tradicionales de Cantabria 


